jueves, 28 de enero de 2010

A dos horas y cuarto de tu casa

Cómo de dulce serás, cuando aún a doscientos kilómetros tu recuerdo me sabe a miel.
Qué hermosa eres, si a dos horas y cuarto de tu casa ya te veo guapa.
Ahora estoy enamorado de otra manera, de la buena, y ya puedo entender eso que decían de que, con el tiempo, las personas que merecen la pena no dejan de ser profundas, y nunca llegas al fondo de su alma. Y es ese intento fallido día tras día lo que me enamora.
Qué claros son tus ojos, y que humildes tus pupilas...¡cuánto amor en tu mirada!
Qué sensible es tu boca, y qué potente es la luz que desprende tu pelo...¡cuánto brillo en tus palabras!
Mi vida entera daría, y si soy tu ángel de la guarda, siento que tú eres el mío. Y si late mi corazón, será que también late por mí el tuyo. Y si yo te amo, será que amor tuyo cada día bebo.
Cómo de dulce serás, cuando aún a doscientos kilómetros tu recuerdo me sabe a miel.
Qué hermosa eres, si a dos horas y cuarto de tu casa ya te veo guapa.

viernes, 1 de enero de 2010

Que este año no vuelva a suceder

Ójala que en este año no haya tanta envidia suelta por las calles, tanta hipocresía en las miradas, tanto amor al dinero que se gana sin merecerlo, y tantos ojos cerrados a la verdad.
Ójala que en este año las palabras signifiquen algo más que en el 2009, y que se aproximen aunque sea un pasito más a la casa en la que viven los actos que, a fin de cuentas, son los que hacen que las cosas funcionen de una u otra forma.
Ójala que la palabra "amor" se acuerde de su originario significado, y no siga prostituyéndose bajo cielos y techos.
Ójala que los abrazos sean al corazón, y los besos sean al alma. El cuerpo y los labios son tan engañosos...
Ójala que en este año os pueda seguir viendo a todos, pero con ojos prestados, no con los míos, que se quedan a medio metro de vuestro corazón.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Para qué quiero que me lean?

¿Para qué quiero que me lean? Para que me vean el corazón sin derramar mi sangre. Para que puedan oirme aunque afuera haya mucho ruido. Para que mejoren su rapidez y comprensión lectoras. Para que los extranjeros aprendan español. Para disparar a las conciencias sin usar un arma. Para hablar sin usar mis labios, que tantas veces hablan palabras que no he pensado. A esas las llamo tonterías.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Anotaciones en la palma de la mano (2)

Que me hagan llorar:

1-Los niños con padres separados
2-Las mujeres maltratadas
3-Los disparos al aire y al cuerpo
4-Las risas a la espalda
5-Las mentiras, aunque se disfracen de verdades
6-Los esfuerzos inútiles de quienes no pueden elegir su futuro
7-El 90% de las noticias de los telediarios
8-Las negativas para mirar al cielo con otros ojos, y con el corazón roto
9-Las venganzas, las injusticias y los desmayos del alma
10-Tus lágrimas.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Anotaciones en la palma de la mano (1)

Que no se me olvide:

1-Decirle a Rebeca: te quiero
2-Amar a mis padres más cada día
3-Sonreír al tiempo
4-Bucear en la mirada del que me mira
5-Escuchar los susurros y los latidos
6-Mirar al cielo cada segundo
7-Mantener los pies en el suelo cada décima de segundo
8-Mirar hacia adelante
9-Romper mi retrovisor
10-Seguir escribiendo.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Está tan cerca eso de poder estar muerto...

Está tan cerca la posibilidad de abandonar la vida como se abandona, en contra de la voluntad, el hogar...
Tiene tan poco sentido forzar lo inevitable, como si pudiera evitarse, o al menos aminorar la velocidad de su cumplimiento...
Tan débil es nuestro aliento que si dejara de escucharse habría segundos de incertidumbre, de grises, aunque vivir o morir sea cosa de negros y blancos. Pero me consuela saber que miro a la muerte por encima del hombro y no me tiemblan los ojos. Me consuela conocer la verdad acerca de ese vasto paraje, de aquél escenario de tantas historias, tantas mentiras, y algunas que otras verdades. Y me alegra formar parte de esa montaña de inocencia y de firmeza al mismo tiempo, y soñar con que habrá mañana, en esta vida o en la buena, con lágrimas o con palmas, con segundos, minutos y horas o con eternidad.
Está tan cerca la posibilidad de abandonar la vida como se abandona, en contra de la voluntad, el hogar...que, con mucho gusto, hace tiempo que hice las maletas.

jueves, 30 de julio de 2009

Improvisación

No tengo una idea, ni siquiera un pensamiento acerca del que escribir. Simplemente escribo para hablarte si me escuchas, o para que me escuches porque te hablo. Escribo para llenar pedazos de vacío en mis tiempos y para vaciar mi corazón poco a poco con letras con o sin sentido. Escribo pensando en el amor, y en el sueño que ahora tengo. Sonrío al entender lo delgada que es la línea que separa el sueño del cansancio, el dolor del sufrimiento, el ensimismamiento y el delirio, el te quiero y el te amo. Pienso en tus ojos azules, o en la mirada de ese chico, o en la risa de aquél otro. Pienso que por muy grande y único que sea todo soy capaz de retratarlo con palabras, o al menos con letras con delirios de grandeza. Pienso que por muchos años que pasen a mis espaldas, o tengo ojos por detrás, o no me explico cómo puedo escribirlos. No tengo un guíón sobre el cual guiar los pasos de mis dedos, pero tampoco me importa, porque las noventa y seis visitas que adornan mi perfil no me reprocharán este desliz, sobre todo porque dentro de un año seguirá habiendo noventa y seis visitas y pico. Pero cuánto agradezco dejar la mente en blanco con esfuerzo, como quien acelera con el embrague pisado, y pensar de repente, como quien suelta de golpe ese embrague mientras acelera. Porque me encanta sentir ese derrape de pensamientos, esa velocidad con la que los veo pasar tras mis párpados, y ese saber ante todo que mi primer, y mi último pensamiento, es el amor. El amor que tiene Dios por mí, y el que tienen tantas personas por mí. Y el que os tengo a todos vosotros.